El fontanero ladrón

A veces, cuando leo según que noticias me pongo a reflexionar sobre el género humano y sus actos. E incluso, trato de buscarle algún tipo de lógica, lo cual casi nunca consigo. Hoy, al leer esta noticia me he puesto a reflexionar.
A que grado de desesperación debe llegar un hombre, para que armado con su caja de herramientas y una mochila vaya a un bar, pida una cerveza, se vaya al cuarto de baño, desmonte un urinario de la pared, lo entre en su mochila y se lo lleve?
Y cuidado, que el tío en cuestión sabía lo que se hacía, no en vano era un profesional de la materia. En cuarenta minutos fue capaz de desmontar el urinario y llevárselo, ni los empleados del bar se percataron del robo, pensaron incrédulos que había sido retirado para su mantenimiento. Y lo mejor de todo, es que el hombre actuó con precaución y no dejó ninguna huella dactilar. Espero que almenos se lo haya podido colocar en el lavabo de su casa, pues de lo contrario tan magno delito, carecería de justificación ética por mi parte.


Lo que el pobre incauto lampista desconocía, es que mientras llevaba a cabo su excepcional hurto, una cámara de vigilancia grababa la hazaña con pelos y señales para el regocijo del propietario del bar que ya se la ha entregado a la policía.
Y llegados a este punto, hago mi reflexión final y verdadera alma mater de la noticia.

Que carajo hacían los propietarios grabando el lavabo público de su establecimiento?
Acaso intuían el robo?
Acaso les gusta mirar a los hombres cuando orinan?
Y la última y la mejor. No tiene otra cosa que hacer la policía científica que ir a un lavabo público de un bar donde han robado un urinario de pared a buscar huellas dactilares?
Quizá, les hubiera ido mejor recogiendo muestras del vello púbico, por sí acaso al fontanero ladrón le dió un apretón a media faena.

Hay varios puntos oscuros en el caso, uno, el tamaño de la mochila para llevar las herramientas y salir con el urinario, dos, la poca clientela del bar y la poca cerveza que deben vender, ya que durante cuarenta minutos el ladrón estuvo solo en el lavabo.