Mi voto y yo, 2ª parte

Mis padres siempre me inculcaron el valor de la democracia y el deber de ejercer el derecho a votar.Para ellos, que estuvieron privados de este derecho durante cuarenta años, el voto es el súmmum de la democracia. Recuerdo con cierta emoción a mi abuelo, persona de avanzada edad y algo impedido físicamente el gran esfuerzo que realizó para votar en las elecciones de 1996, más que nada, temeroso de una posible victoria de la derecha. Mi abuelo, pobre hombre, era de aquellos que el discurso de Alfonso Guerra le causaba pavor cuando decía que volvía la derechona.
Posiblemente hoy en día, no le concedamos tanta importancia al hecho de poder ejercer el derecho al voto y de ahí esas inmensas bolsas de abstencionistas, y que aún careciendo de datos, me atreveía a firmar que dichas bolsas están formadas mayoritariamente por jóvenes desencantados con el sistema actual.
Es gracioso, ver debates en los que los políticos tratan de buscar justificación a la abstención, utilizando tópicos tan manidos que me producen grandes carcajadas.
Algo habremos hecho mal
No hemos sabido conectar con el electorado
Hemos captado el mensaje
Etcétera, etcétera. No hay más ciego que el que no quiere ver, y éllos, los políticos, se han puesto una venda en los ojos. Pactos antinatura, corrupción, nepotismo, demagogia, luchas fraticidas por el poder, amiguismo, soberbia son algunas de las causas del distanciamiento del político y el cuidadano.
Existe un gran riesgo en estas bolsas de abstencionistas.Posiblemente en elecciones venideras, algunos de estos abstencionistas serán caldo de cultivo de partidos con mensajes radicales. La gente que no cree en el sistema se agarra a cualquier cosa con tal de joder al sistema.
Particularmente, me hace gracia, la gente que recomienda votar en blanco como manera de castigar al sistema, para qué?
Si votas en blanco, participas en el circo, reduces el porcentaje de abstencionismo, y al día siguiente, nadie tiene en cuenta tu voto. Sólo hace falta abrir cualquier diario o escuchar cualquier tertulia para darse cuenta que los porcentajes de voto en blanco ni se mencionan.
Cruel destino para un voto en blanco, ser ignorado por los políticos y los medios de comunicación.

Todos los partidos ganan el día después, una parte de los ciudadanos pierden.