Prólogo

El coche se detuvo en seco, Stopped se bajó, y allí en el arcén empezó a vomitar mientras oía los bocinazos de los coches que pasaban por su lado. Era una noche fría, pero paraél era la noche más calurosa de su vida, aún podía oler el olor a sangre mientras lo que olía realmente eran sus nausebundos y asquerosos vómitos.

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